
Ahora, se espera que la estación espacial sea destruida casi en su totalidad durante su violenta entrada atmosférica, sin embargo, se piensa que algunos fragmentos de hasta 100 kilogramos podrían sobrevivir esto y estrellarse en cualquier lugar del planeta. Supuestamente, las probabilidades de que estos fragmentos causen estragos es remota, sin embargo, China se comprometió a monitorear el descenso de la Estación y a notificar a la ONU cuando se desplome finalmente.
“Realmente no puedes dirigir estas cosas. Incluso un par de días antes de que vuelva a ingresar [a la atmósfera], probablemente no sepamos más antes de 6 o 7 horas, más o menos, cuando vaya a bajar. No saber cuándo va a bajar se traduce como no saber dónde va a bajar.”, declaró Jonathan McDowell, un astrofísico de la Universidad de Harvard.
Así que, con esto, sólo estamos jugando a las probabilidades, ya que realmente no se sabe dónde caerá, todavía y, aunque es improbable que los trozos de estación espacial caigan sobre una zona urbana, esto sólo se debe a que las zonas urbanas son menores que las áreas no pobladas. Sin embargo, no queda claro qué pasaría si la trayectoria de estos escombros espaciales, bajando a alta velocidad, realmente quedaran sobre un centro urbano importante y, al parecer, lo único que podemos hacer es esperar.