Al iniciar el año, todos marcamos los días libres y fines de semana largos en nuestros calendarios. Cuando por fin llegan, se siente como si no duraran y al terminar, volvemos a contar los días para llegar al siguiente fin de semana de 3 días. Sin embargo, muchos trabajadores estadounidenses no tienen que esperar porque sus empresas ya ofrecen semanas laborales de 4 días.
Según un reporte de Families and Work Institute, 43% de 1,051 empresas encuestadas, ofrece semanas laborales comprimidas a sus empleados, pero no a todos. Sólo el 10% propone ese horario a la mayoría de sus empleados. Estas empresas se basan en muchas investigaciones de medicina, sueño, ciencia cognitiva y psicología organizacional que indican que la semana laboral debería durar 4 días como norma y eso beneficiaría el crecimiento y productividad.
En empresas como Reusser Design (dedicada al desarrollo de aplicaciones web) donde se aplica la semana laboral comprimida, se ha encontrado que los empleados trabajan más rápido, motivados y con mejor concentración porque saben que tienen menos tiempo para cumplir con sus tareas y después de hacerlo tendrán más días de descanso.
Tener un día menos de trabajo no implica invertir muchas horas extras. El fundador Nate Reusser comenta que sólo trabajan en horario fuera del establecido una vez al año, más o menos. Además el índice de faltas al trabajo por enfermedad se ha reducido.
Menos horas en la oficina mantiene la salud en buen estado. Según un estudio publicado en The Lance, jornadas largas en la oficina afectan la salud de los trabajadores. En el análisis se encontró que hay una relación directa entre enfermedades cardiacas y las personas que trabajan 55 horas a la semana o más.
Además, al trabajar con este sistema —que todos quisiéramos— la empresa Reusser ha logrado atraer y retener talento porque ninguno de sus competidores lo ofrece.
Otra empresa que ofrece fines de semana largos es la firma de auditoría global, fiscal y consultoría KPGM en Estados Unidos. Para ellos, el trabajo comprimido beneficia a la compañía y a los empleados.
“La satisfacción de los trabajadores sube muchísimo cuando tienen control sobre su tiempo. Y eso aumenta la moral de los empleados, la productividad y la retención”, explica Barbara Wankoff, directora de soluciones laborales de KPMG.
Crucemos los dedos para que el fin de semana largo llegue pronto a empresas latinoamericanas.