Algunos creen que son los restos descompuestos de un calamar gigante o una ballena, pero el animal está en tal estado que no tiene una forma identificable. Sin embargo, los restos no emitían un olor tan fuerte, indicando que no llevaba mucho tiempo muerto y tal vez no estaba tan descompuesto.
James Mead -curador de mamíferos marinos en el museo nacional de historia natural de Washington- cree que puede tratarse de la parte superior de la cabeza de una ballena cachalote. Estos cetáceos llegan a crecer hasta 18 metros, así que no es tan descabellado pensar que la cabeza de uno de estos mamíferos pueda medir 4 metros.

Dentro de la frente de estos animales se encuentra un órgano llamado melón o junk, una bola grasosa de tejido adiposo que es el encargado de la ecolocalización que utilizan las ballenas y otras especies de mamíferos marinos. Mead explica que el video revela algunas características como el espiráculo (orificio respiratorio) lo que sugiere que efectivamente se trata de la parte superior de la cabeza de un cachalote.
