Para facilitar el paso de los animales, en Singapur se construyó un puente para animales que atraviesa la Autopista de Bukit Timah (BTE) y une la reserva natural de Bukit Timah con la reserva natural Central Catchment —que antes de la autopista eran una gran selva—.
El puente llamado Eco-Link costó 62 millones de dólares de Singapur. Éste mide 62 metros de largo y 50 metros de ancho, sobre su superficie han crecido más de 3,000 especies de plantas. Con esta variedad vegetal, el puente ha replicado el hábitat natural de los animales e incluso genera alimento para ellos.

El Eco-Link tiene 8 cámaras para detectar qué animales lo usan. Han encontrado civetas, ciervos ratón, pangolines sunda, murciélagos, macacos, aves como alcedos, charlatanes, palomas esmeralda y más animales.

Todos ellos han podido expandir su hábitat, enriquecer su especie al tener mejores combinaciones genéticas y mejorar su supervivencia.
Con este puente, Singapur espera lograr la armonía entre el desarrollo humano y la riqueza animal.