Es muy molesto cuando alguien tose o estornuda y no se tapa la boca, además ese método —que casi todos hemos practicado— es casi inútil porque los virus y bacterias salen volando para buscar a su siguiente víctima. Para reducir los contagios, la Universidad de Manchester ha desarrollado una tela que captura las partículas virales que causan influenza.
Los investigadores lograron simular las estructuras de carbohidratos en las superficies de las vías respiratorias, esófago y tráquea. Los científicos colocaron glicoproteínas —tejidos dentro del cuerpo que atrapan y reconocen células extrañas— en una tela de carbono, aunque después usaron tela de algodón para abaratar su producción.
Este material tiene la capacidad de atrapar 99% de los virus que entran en contacto con él, se puede aplicar en cubrebocas o filtros de aire para disminuir los contagios.
Con ese éxito, el doctor Ian Rowles espera desarrollar más materiales para detener más microorganismos patógenos más dañinos.