Glowee no pretende reemplazar toda la iluminación eléctrica de las calles de la ciudad, -aunque sería algo maravilloso- pero si pretende ayudar a bajar las emisiones de dióxido de carbono.Otro de los beneficios de esta manera de iluminar, es que la luz que emiten las bacterias es menos intensa que la luz eléctrica, ayudando así a aligerar la contaminación luminosa.
Por el momento las lámparas tienen desventajas que los desarrolladores esperan poder superar. Su diseño actual sólo puede producir luz por 3 días y se cuestiona el costo y los medios de producción necesarios para lograr convertir a Glowee en un rival eficiente para otras tecnologías luminosas.
El equipo de Glowee se inspiró a crear el start-up después de que en 2013 fuera aprobada la ley que prohíbe a las oficinas y tiendas a prender la luz en las primeras horas de la mañana para reducir la contaminación luminosa y el consumo de energía. Ya que Glowee emite una luz suave no invasiva podría ser utilizada sin afectar la red de electricidad francesa y sin emitir más contaminación.
Después de recaudar fondos en Mayo de 2015, Glowee sigue trabajando para mejorar las fallas de sus productos y también realizando proyectos con compañías de eventos, muebles urbanos y con la heladería Ben & Jerry’s.