Bajar el volumen en el gimnasio no reduce la intensidad de tu entrenamiento, revela estudio

Bajar el volumen en el gimnasio no reduce la intensidad de tu entrenamiento, revela estudio

Un estudio científico revela que bajar la música en el gimnasio previene daños auditivos y tinnitus sin afectar la intensidad de tu entrenamiento.

Por Humberto Toledo el 7 marzo, 2026 a las 16:14

💡 Resumen (TL;DR):

  • Reducir el ruido de la música en clases grupales mantiene intacto el esfuerzo físico de los asistentes.
  • El 80 por ciento de las instalaciones operan a 105 decibeles, superando los límites de seguridad médica.
  • Ajustar el volumen previene el tinnitus y la pérdida de audición irreversible en personas jóvenes.

Bajar la música en las clases del gimnasio no te hará entrenar con menos fuerza. Un nuevo estudio publicado en JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery confirmó que reducir los niveles de ruido protege la audición sin alterar la intensidad física del ejercicio.

La investigación, liderada por la Dra. Janet S. Choi de la Escuela de Medicina Keck de la USC, derriba el mito de los instructores que asocian el volumen extremo con un mayor rendimiento deportivo. Según el comunicado de la revista, “reducir la música en las clases grupales no condujo a reducciones significativas en el esfuerzo percibido y puede reducir el riesgo de pérdida de audición inducida por el ruido”.

Actualmente, el 80 por ciento de los centros de fitness operan cerca de los 105 decibeles. Esta cifra supera ampliamente la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que fija un máximo seguro de 85 decibeles durante una hora continua.

Bajar el volumen en el gimnasio no reduce la intensidad de tu entrenamiento, revela estudio

El riesgo silencioso de los entrenamientos ruidosos

Franki Oliver, gerente de audiología del Royal National Institute for Deaf People (RNID), respaldó de inmediato los resultados médicos.

“La exposición a niveles altos de sonido es una de las principales causas de pérdida auditiva y tinnitus, pero afortunadamente, también es uno de los problemas más prevenibles. Bajar el volumen de la música en las clases de fitness es una manera fácil de mitigar este riesgo mientras se sigue disfrutando del entrenamiento”, señaló Oliver.

Para entender la magnitud del daño acústico en las áreas deportivas, el estudio analizó factores ambientales clave:
* La exposición a 100 decibeles debe limitarse a menos de 15 minutos para evitar daños permanentes.
* Datos del RNID correspondientes a 2025 revelan que el 58 por ciento de los jóvenes ya experimentó pérdida auditiva o zumbidos en los oídos por música alta.
* Un antecedente médico de 2021 de la Universidad de Maryland mostró que en clases de spinning, una reducción de apenas 2 a 3 decibeles bastó para eliminar los zumbidos reportados por 1 de cada 4 participantes, manteniendo el mismo nivel de esfuerzo físico.

Los autores del nuevo análisis de JAMA concluyeron su reporte indicando que los datos “respaldan la implementación de prácticas de sonido más seguras en entornos de fitness y subrayan la necesidad de una mayor conciencia y educación sobre la protección auditiva”.

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