Aparentemente, Whitson se metió en una bolsa de carga grande y le pidió a Shane Kimbrough, también de la NASA, y a Thomas Pesquet, de la Agencia Espacial Europea, que cargaran y depositaran la bolsa en la sección rusa de la estación espacial. Una vez allí, Whitson espero a que llegaran los cosmonautas y, cuando estos estaban presentes, salió sorpresivamente de la bolsa y los sorprendió.
Este no es el primer chascarrillo jugado en órbita, hace poco el astronauta Scott Kelly se vistió de gorila y se grabó rondando la estación e esta manera y también varios miembros del equipo se fotografiaron en poses de superhéroes volando, justo como muchos de nosotros soñamos con hacer cuando éramos niños. Así que, todo parece indicar que el buen humor (o la demencia) es algo común en la EEI.