💡 Resumen (TL;DR):
- BRIGHT y Novonesis modifican microbios para convertir dióxido de carbono residual en alimento.
- El proyecto recibió $25.6 millones de dólares en fondos de las fundaciones Gates y Novo Nordisk.
- La tecnología de fermentación a base de acetato podría alimentar a más de mil millones de personas al año.
El 16 de marzo, el instituto de investigación biotecnológica BRIGHT y Novonesis anunciaron una alianza estratégica para modificar microbios capaces de convertir el dióxido de carbono residual en proteína comestible a escala industrial.
El proyecto es parte de un esfuerzo de alto perfil económico. El Consorcio del Acetato es una iniciativa internacional que busca producir alimentos sostenibles sin depender en absoluto de tierras agrícolas.
La base del proceso es química directa: el CO₂ capturado se convierte en acetato mediante procesos electroquímicos. Luego, los microorganismos fermentan este acetato para crear biomasa rica en proteínas.
Al reemplazar el azúcar tradicional como materia prima de fermentación, el sistema elimina las masivas demandas de tierra y agua de la agricultura convencional. El consorcio estima que esta tecnología podría alimentar a más de 1,000 millones de personas anualmente.
BRIGHT integrará su plataforma automatizada Biofoundry, la cual cuenta con 11 equipos especializados que soportan el desarrollo de bioprocesos desde escalas de nanolitros hasta 100 litros.
El objetivo técnico es aplicar evolución de laboratorio adaptativa para optimizar las cepas de levadura. Buscan mayor tolerancia al acetato, tasas de consumo más rápidas y mayores rendimientos de proteínas.
“Una biofundición que funcione bien es clave para acelerar la transición verde”, declaró Bo Skjold Larsen, líder de la plataforma Biofoundry.

Expansión del Consorcio del Acetato
El consorcio comenzó en 2023 y ya entregó métricas sólidas en su primera fase operativa en Dinamarca:
- Hito de proteína: Lograron cultivar cepas microbianas con 100% de acetato y más de 40% de contenido proteico.
- Costos e infraestructura: Las instalaciones piloto en la Universidad de Aarhus identificaron a la electricidad y la infraestructura como los principales factores de costo.
- Inyección de capital: Para septiembre de 2025, la Fundación Gates y la Fundación Novo Nordisk renovaron la iniciativa con 162.2 millones de coronas danesas ($25.6 millones de dólares) para operar hasta 2027.
- Nuevos aliados: El grupo se expandió a 10 socios globales, incluyendo a Topsoe, Orkla Foods, Northwestern University y Spora.
El propio instituto BRIGHT arrancó operaciones en 2025 en la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU), respaldado por una subvención de 1,000 millones de coronas de la Fundación Novo Nordisk.
Con 300 empleados, la entidad toma el relevo de 15 años de investigación del antiguo Centro de Biosostenibilidad de DTU.
El desarrollo actual consolida a Dinamarca como el principal nodo europeo para la bioeconomía, demostrando que la producción de alimentos microbianos tiene el financiamiento necesario para salir del laboratorio y escalar a soluciones de hardware industrial.