✨︎ Resumen (TL;DR):
- OpenAI contrató a Dave Dugan, exdirectivo de Meta, para intentar liderar y rescatar su incipiente negocio de publicidad global.
- Las agencias invirtieron hasta $250,000 dólares iniciales, pero la campaña solo alcanzó al 5% de los usuarios móviles.
- La falta de seguimiento de conversiones y datos demográficos impide a los anunciantes medir si su inversión funciona.
OpenAI sigue adelante con la integración de publicidad en las versiones gratuitas de ChatGPT en Estados Unidos. Sin embargo, el programa piloto enfrenta fuertes críticas de sus primeros anunciantes debido al lento despliegue, la ausencia de métricas detalladas y altos costos que complican justificar el gasto.
Para controlar la situación y demostrar compromiso comercial a largo plazo, la empresa de inteligencia artificial contrató a Dave Dugan como su nuevo vicepresidente de soluciones publicitarias globales. Dugan, quien pasó más de una década en Meta, reportará directamente al COO Brad Lightcap.
En un mensaje publicado en LinkedIn, Dugan declaró: “Este es un modelo completamente nuevo que va a reconfigurar la industria”.
Pero el terreno actual del piloto, que arrancó en febrero, luce complicado. Tres gigantes de la publicidad mundial —WPP, Omnicom y Dentsu— aseguraron sus lugares exigiendo a las marcas compromisos de entre $200,000 y $250,000 dólares. Según CNBC, esta cifra duplica la inversión típica de los formatos experimentales.
Además, el CPM (costo por mil impresiones) ronda los $60 dólares, casi el triple de las tarifas que maneja Meta.
Métricas opacas y un despliegue lento
A mediados de marzo, la publicidad solo había impactado al 5% de los usuarios móviles de ChatGPT, de acuerdo con Sensor Tower. Varias agencias confirmaron que no lograrán gastar sus presupuestos antes del cierre del piloto a finales de marzo. Aunque el dinero no ejercido será devuelto, los fondos ya estaban bloqueados para el trimestre sin opción a moverse.
Los primeros números tampoco convencen. La revista Campaign reportó que una marca registró un CTR (porcentaje de clics) de apenas 0.91% en sus anuncios dentro de la plataforma. El dato palidece frente al promedio de 6.4% que obtienen las búsquedas en Google.
Los especialistas en performance topan con otro muro: solo reciben datos generales de clics e impresiones. Sin seguimiento de conversiones ni datos demográficos, calcular el retorno de inversión es casi imposible.
Al respecto, la compañía explicó a CNBC: “Estamos en la fase inicial de pruebas de anuncios en ChatGPT, y el objetivo ahora mismo es aprender y refinar la experiencia para los consumidores antes de expandirla más ampliamente”.
El peso financiero detrás de la IA
El apuro de OpenAI por meter publicidad responde a presiones de negocio directas:
- De sus 800 millones de usuarios activos semanales, solo el 5% paga una suscripción.
- El 95% restante consume recursos de procesamiento sin generar ganancias.
- Analistas de Truist proyectan que la publicidad impulsada por IA detonará en 2026, calculando que los ingresos por anuncios de OpenAI superarán los $30,000 millones de dólares para 2030.
- Criteo detectó que los usuarios referidos por plataformas de machine learning convierten a un ritmo 1.5 veces mayor que otros canales.
Hoy, el reto no radica en la tecnología, sino en la transparencia de los datos. Como apuntó un análisis del sector, las agencias “no están frustradas porque los anuncios de ChatGPT no funcionen. Están frustradas porque aún no pueden demostrar que funcionan”.
