El medio The San Francisco Standard publicó un artículo de investigación sobre el comportamiento inapropiado y desafiante de algunos pasajeros en vehículos autónomos en San Francisco, Estados Unidos. A medida que los vehículos autónomos se vuelven más populares, muchos pasajeros han empezado a preguntarse qué podrían hacer si no hay nadie conduciendo. Y la respuesta, como muchas cosas en esta vida, se reduce al sexo.
El artículo narra experiencias de al menos 4 pasajeros que, de manera anónima, relataron cómo han tenido encuentros sexuales y otras actividades íntimas en estos vehículos, aprovechando la falta de supervisión y de una persona en el asiento delantero.

Un detalle curioso es que las compañías de autos autónomos, como Cruise y Waymo, utilizan una extensa vigilancia por cámaras dentro y fuera de los vehículos. Las cámaras se usan para grabar videos y audio con fines de seguridad y soporte técnico, pero esto ha generado preocupación entre los pasajeros, sobre el uso de estas grabaciones. Evidentemente esto afecta a los pasajeros regulares, pero mucho más a los que han tenido experiencias íntimas dentro de los vehículos.
Un punto importante es que, debido a la novedad de la industria del auto autónomo, aún no hay regulaciones bien establecidas sobre lo que se permite o no, dentro de ellos.Cruise y Waymo permiten comer y beber en los vehículos autónomos, pero pueden cobrar tarifas adicionales por suciedad o daños. Ambas prohíben fumar y llevar mascotas en los vehículos, pero curiosamente no parece haber alguna estipulación sobre el contacto íntimo.

Y bueno, ¿por qué estos pasajeros deciden tener relaciones sexuales dentro de los taxis? Muchos de ellos afirman que es la emoción de hacerlo en un lugar prohibido, o en un sitio que parece surreal (un vehículo en movimiento). Para muchos de ellos, estas condiciones fuera de lo regular causa mucha emoción y más placer.