
Y es que Uber decidió comprar 1000 Vezel de Honda en Singapur, con el propósito de rentar las unidades a sus conductores para que los trabajaran, sin embargo, la compra tuvo lugar después de que Honda emitiera la alerta de que había una falla en uno de los componentes de los vehículos y de que no era seguro conducirlos. Uno de los Vezels de Uber sufrió de esta avería y se incendió, de tal manera que el tablero y el parabrisas del automóvil se derritieron, afortunadamente el conductor salió ileso.
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Y si crees que sólo estamos suponiendo y que le estamos levantando falsos a Uber, resulta que existe evidencia documental que revela que los administradores de Uber en la región estaban enterados y conscientes de los riesgos involucrados con el retiro de los vehículos. Por otro lado, los directivos de Uber en San Francisco se enteraron de la situación 3 días después del incendio y decidieron que las unidades dejaran de operar inmediatamente, quedando abandonadas en la calle o en donde se encontraran en ese momento, a la espera de que Honda corrija el error.
“Tomamos medidas rápidas para solucionar el problema, en estrecha coordinación con la Autoridad de Transporte Terrestre de Singapur, así como con expertos técnicos. Pero reconocemos que podríamos haber hecho más, y [ahora] lo hemos hecho.”, declaró un vocero de Uber.
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