El cambio principal es que no aceptar viajes ya no dañará la reputación de la cuenta de los conductores ni les restará posibilidades de participar en las promociones. Uber espera que esto ayude a que los conductores no se sientan obligados a tomar un viaje que no pueden realizar y que lo cancelen al poco tiempo. Además, la aplicación también les permitirá saber si un viaje podría tomar de 45 minutos en adelante y esto también ayudaría a que no pierdas tiempo con conductores que cancelen viajes sólo por que vas de un extremo de la ciudad a otro.
Además, ahora, los conductores pueden fijar la hora a la que necesitan llegar a su destino final del turno, para que la aplicación no los obligue a tomar viajes que podría hacerlos llegar tarde y ahora también tienen 6 de estos destinos al día, en lugar de 2. Otro punto importante es que los conductores tampoco serán obligados a participar en servicios que no les gustan o que no les están haciendo ganar suficiente dinero, ya que ahora pueden rechazar o aceptar sin problema tanto pedidos de UberEats como servicios como UberPool.
Este cambio de políticas representa el tercero desde que Uber prometió comenzar a mejorar el servicio para que los conductores tengan mejores condiciones; el primer cambio fue el ofrecer la posibilidad de que los usuarios den propina al conductor desde la app, lo que refleja que la compañía realmente está tratando de lavar su imagen con cloro después de que Travis Kalanick abandonó su puesto de CEO. Sin embargo, no podemos dejar de pensar que todos estos cambios que Uber está tratando de hacer tienen el fin de mantenernos pagando para, al final, deshacerse de los conductores y reemplazarlos por flotillas de vehículos autónomos.
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