Las pruebas que hará el DFEH son conocidas como Pruebas de vivienda justa e involucran hacer pasar a agentes entrenados como posibles huéspedes, creando perfiles con ciertas características que ayudan a determinar si los anfitriones están violando las reglas de vivienda justa.
"Continuaremos trabajando en colaboración con Airbnb para evitar la discriminación racial por parte de sus anfitriones.", reveló Kevin Kish, director del DFEH, en un comunicado.
Airbnb ya ha tenido problemas en este estado con huéspedes que se topan con anfitriones racistas, que les hacen pasar malos ratos o que incluso llegan a cancelar las reservaciones cuando descubren que éstos pertenecen a alguna minoría racial. El caso más sonado recientemente es el de Dyne Suh, una mujer de 26 años y ascendencia china que viajó a la ciudad de Big Bear, California, después de haber reservado con más de un mes de anticipación, solo para que la anfitriona cancelara su reservación minutos antes de que Suh llegará al departamento rentado, sólo porque la anfitriona, que por cierto reveló ser partidaria de Trump, se enteró de que la chica era de ascendencia china.
Gracias a la nueva colaboración, Airbnb notificará a los usuarios que se quejen de discriminación racial en California que tienen derecho a presentar una queja ante el DFEH, así como también informará al DFEH sobre cualquier irregularidad acerca de la aceptación de invitados basada en su raza.