✨︎ Resumen (TL;DR):
- OpenAI presentó el 17 de septiembre Astra for Law para el trabajo jurídico y lo ofrecerá primero a despachos seleccionados.
- Su índice legal consulta fuentes de Estados Unidos en un corpus de más de 230 millones de URLs, con nuevas fuentes a diario.
- La propuesta entra a la disputa por los grandes bufetes junto con Microsoft, Anthropic y Google, con la confidencialidad y la revisión de citas como pruebas pendientes.
OpenAI presentó el 17 de septiembre Astra for Law, una configuración de GPT-6 Astra para el trabajo jurídico profesional. La propuesta combina el modelo con un índice de búsqueda de jurisprudencia estadounidense e instrucciones específicas para analizar y redactar textos legales. OpenAI dará acceso primero a despachos seleccionados mediante el programa Trusted Access en ChatGPT y Codex, antes de abrir la configuración a la API. Con este movimiento, la compañía se suma a la disputa por los grandes bufetes junto con Microsoft, Anthropic y Google.
Astra for Law es una configuración de GPT-6 Astra que combina el modelo con un índice de búsqueda de jurisprudencia estadounidense e instrucciones específicas para analizar y redactar textos legales.
El componente central es un índice de búsqueda legal que, según OpenAI, permite consultar jurisprudencia, estatutos, reglamentos, reglas judiciales y decisiones administrativas de Estados Unidos. El corpus reúne más de 230 millones de URLs, y OpenAI agrega nuevas fuentes a diario.
Para ampliar la cobertura, la compañía trabaja con Free Law Project, la organización sin fines de lucro detrás de la base CourtListener. El acervo de esta plataforma abarca más del 99.9% de la jurisprudencia precedencial publicada en Estados Unidos.
OpenAI midió su propia configuración con 200 preguntas del conjunto privado de validación del Legal Research Bench de Vals AI. En esas pruebas, hechas por la propia compañía, Astra for Law aprobó el control de corrección general en 54.0% de las preguntas, frente a 38.7% de GPT-6 Astra con solo búsqueda web.
OpenAI reportó una mejora relativa del 40% al aplicar el máximo esfuerzo de razonamiento. Son cifras del fabricante, no una evaluación independiente.
El índice apunta al problema que ha perseguido a la IA aplicada al derecho: las citas inventadas. OpenAI busca atenderlo al anclar las respuestas en autoridades que el abogado puede abrir y revisar por sí mismo.
En el selector de modelos aparecerá como “GPT-6 Astra Law” y en la API como gpt-6-astra-law.

La confidencialidad decide el acceso a los despachos
Para que un despacho adopte esta herramienta, el secreto profesional es una condición central. OpenAI creó un Trusted Access Program para despachos elegibles.
Según la descripción de la compañía, el programa incluye retención cero de datos, Zero Data Retention, en la API y deja por defecto el uso de ChatGPT Enterprise fuera de la revisión humana. Para diseñar permisos de información, muros éticos y supervisión, OpenAI dijo que colabora con Latham & Watkins.
Varios despachos ya construyeron aplicaciones propias sobre ChatGPT Enterprise:
- Sullivan & Cromwell desarrolló un analizador de acuerdos que incorpora sus manuales de negociación.
- Ropes & Gray creó un sistema de diligencia para revisar salas de datos en operaciones de compra.
- Cooley desarrolló una herramienta llamada GO Public para preparar salidas a bolsa.
OpenAI también dijo trabajar con Wachtell, Lipton, Rosen & Katz.
OpenAI conecta la oferta con las herramientas existentes
La compañía se apoya en proveedores legales establecidos y en el software que los despachos ya usan. El lanzamiento suma 26 plugins de socios para conectar ChatGPT con herramientas como iManage, Intapp, DeepJudge, Relativity y Clio.
Thomson Reuters lleva el contexto de HighQ a ChatGPT y adelanta un conector de CoCounsel Legal. El paquete también agrega 9 plugins comunitarios de LegalQuants, LECG y Skills.law, con 47 skills que los profesionales pueden adaptar.
Los clientes de la API como Harvey y Legora podrán construir sobre Astra for Law. OpenAI liberó de forma general ChatGPT for Word.
La carrera por los grandes bufetes ya está disputada
Astra for Law llega después de varios movimientos de sus rivales. Microsoft estrenó su agente legal en Word en abril, Anthropic presentó Claude for Legal en mayo y Google anunció Gemini Enterprise for Legal en agosto.
Los grandes bufetes facturan por hora y manejan información sensible. Por eso, la pelea por ellos se volvió uno de los frentes más buscados de la IA empresarial.
El desenlace se jugará en el escritorio: un socio debe poder revisar cada cita y firmarla sin sorpresas. Esa prueba, más que las cifras que publica cada laboratorio, decidirá qué IA se queda con los despachos.
