💡 Resumen (TL;DR):
- La firma china Moonshot AI planea levantar 1,000 millones de dólares para llevar su valoración a los 18,000 millones de dólares.
- Este movimiento ocurre semanas después de que Anthropic los acusara de generar millones de interacciones falsas para extraer información de su modelo de inteligencia artificial.
- Críticos y expertos señalan la ironía en las quejas de las firmas occidentales, ya que estas también entrenan sus sistemas con datos protegidos por derechos de autor.
Moonshot AI, la empresa detrás del chatbot Kimi, busca levantar hasta 1,000 millones de dólares en una nueva ronda de financiamiento que elevaría su valoración a 18,000 millones de dólares, de acuerdo con información de Bloomberg. Este impulso de capital llega pocas semanas después de que Anthropic acusara a la startup china de participar en una campaña coordinada para extraer conocimientos de su modelo Claude a nivel industrial.
El pasado 23 de febrero, Anthropic declaró en la red social X que había “identificado ataques de destilación a escala industrial en nuestros modelos por parte de DeepSeek, Moonshot AI y MiniMax”. La compañía estadounidense denunció que estos tres laboratorios crearon más de 24,000 cuentas fraudulentas y generaron más de 16 millones de interacciones con Claude para clonar sus capacidades.
MiniMax ejecutó la operación más grande con más de 13 millones de interacciones y fue descubierta durante una extracción activa de datos. Por su parte, DeepSeek presuntamente buscó extraer resultados de razonamiento paso a paso y respuestas a consultas políticamente sensibles sobre disidentes chinos.
“Estas campañas están creciendo en intensidad y sofisticación”, afirmó Anthropic. “La ventana para actuar es estrecha”.
Las acusaciones de Anthropic coinciden con un memorando que OpenAI envió al Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre China. En el documento, OpenAI reportó que DeepSeek utilizó métodos ofuscados para evadir defensas y extraer respuestas de ChatGPT. Ambas compañías estadounidenses califican estas campañas de destilación como amenazas a la seguridad nacional y advierten que eliminan los filtros de seguridad de la IA.

Un crecimiento financiero inmune a la polémica
A pesar de las fricciones con Occidente, el crecimiento de Moonshot AI es agresivo. A finales del año pasado, la empresa recaudó 500 millones de dólares con una valoración de 4,300 millones. En febrero, aseguró más de 700 millones de dólares alcanzando una valoración de 10,000 millones, con la participación de gigantes tecnológicos como Alibaba y Tencent.
De concretarse las conversaciones actuales, la valoración de la empresa se habría cuadruplicado en aproximadamente tres meses, ignorando por completo la controversia técnica en la industria del software.
La respuesta en línea ante las acusaciones desató un debate crítico. Múltiples especialistas señalaron la ironía de las empresas de IA quejándose de la destilación cuando ellas mismas entrenan sus modelos con enormes cantidades de datos extraídos de internet, muchos protegidos con copyright.
“Es profundamente irónico que los laboratorios de IA se opongan a que otros destilen sus modelos a través de API públicas, ya que es muy análogo a la forma en que los modelos se preentrenan a partir de conjuntos de datos que a menudo están sujetos a derechos de autor”, publicó el analista Stephen Pimentel.
Elon Musk respaldó esta postura acusando a Anthropic de hipocresía por sus propias prácticas de procesamiento de datos. Parte de la comunidad de desarrolladores también recordó que varios laboratorios chinos lanzan su trabajo como modelos open-source, lo cual contrasta con el modelo cerrado de firmas norteamericanas.
Lia Raquel Neves, fundadora de la consultora de ética EITIC, ofreció una perspectiva legal a CNBC. Dado que Anthropic reconoce la destilación como una técnica común y legítima, Neves concluyó que “el problema central no es únicamente la técnica, sino el supuesto acceso fraudulento y el posible incumplimiento de los términos contractuales”.