✨︎ Resumen (TL;DR):
- Drones iraníes bombardearon instalaciones de Amazon Web Services en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.
- Nvidia había acordado vender más de 18,000 chips avanzados a la iniciativa saudí Humain antes del conflicto.
- Las acciones tecnológicas sufrieron fuertes caídas por la incertidumbre del retorno de inversión en IA.
La guerra entre Estados Unidos e Irán, que estalló el 28 de febrero, está paralizando las ambiciones de Medio Oriente de convertirse en una potencia global de inteligencia artificial. Nueve meses después de que el presidente Donald Trump consiguiera acuerdos multimillonarios en la región para empresas de tecnología, el fuego cruzado alcanzó directamente a los centros de datos.
Durante su gira en mayo de 2025, Trump aseguró que estaban “forjando un futuro donde Medio Oriente se defina por el comercio, no por el caos”. Hoy, ese escenario cambió radicalmente.
En aquel viaje, Nvidia firmó la venta de más de 18,000 chips GB300 Blackwell a la iniciativa estatal saudí Humain. A la par, Emiratos Árabes Unidos cerró un pacto para construir en Abu Dabi el mayor complejo de centros de datos fuera de territorio estadounidense, sumando capital de Amazon, Microsoft y Oracle.

Ataques inéditos a infraestructura cloud y desplome bursátil
A principios de marzo, drones iraníes impactaron tres instalaciones de Amazon Web Services (AWS) en Emiratos Árabes y Bahréin. Se trata de los primeros ataques aéreos deliberados contra centros de datos en un conflicto bélico.
Las explosiones causaron incendios y cortes de energía que tiraron servicios bancarios, pagos y operaciones de cloud en la región. Una segunda ola de ataques golpeó Bahréin a finales de mes, obligando a Amazon a migrar las cargas de trabajo de sus clientes a otras zonas.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán publicó después una lista de objetivos militares que incluye instalaciones directas de Amazon, Microsoft, Google y Nvidia.
El mercado resintió el impacto. El Nasdaq Composite registró su peor caída semanal desde abril de 2025 a finales de marzo, impulsado por el alza del petróleo en el Estrecho de Ormuz y el riesgo en el sector tech: * Alphabet cayó casi 9%. * Microsoft bajó casi 7%. * Micron Technology se desplomó más de 15%.
Un informe de Morgan Stanley señaló en marzo que los inversores ya dudaban sobre el ritmo del retorno de inversión en infraestructura de IA, y la guerra “agregó una nueva e importante fuente de incertidumbre”.
Marc Einstein, director de investigación en Counterpoint Research, mantiene una postura cautelosa. “El futuro sigue siendo muy brillante para la inteligencia artificial en la región, pero los plazos pueden haberse visto afectados”, explicó el analista, destacando que las ventajas de energía barata y financiamiento gubernamental del Golfo siguen intactas.
Sin embargo, Dan Ives, analista de Wedbush Securities, advirtió sobre las consecuencias de un conflicto prolongado. Las empresas de tecnología tendrán que “volver a la mesa de dibujo, retrasar planes y buscar reducir otros planes, porque esto nunca estuvo en la hoja de ruta”.
