💡 Resumen (TL;DR):
- El CEO de OpenAI desató indignación tras publicar un mensaje que sonó a despedida del trabajo de los programadores humanos.
- Más de 45,000 empleos tecnológicos se han eliminado en 2026, y uno de cada cinco recortes se debe a la automatización.
- OpenAI activó un “código rojo” para reestructurar su estrategia empresarial ante el veloz avance de su rival Anthropic.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, desató una ola de críticas en redes sociales tras publicar un mensaje que la comunidad tecnológica interpretó como una despedida definitiva a los programadores humanos. Las declaraciones llegan en un momento crítico donde gigantes tecnológicos justifican miles de despidos debido a la adopción de inteligencia artificial.
“Tengo mucha gratitud hacia las personas que escribieron software extremadamente complejo carácter por carácter”, publicó Altman en X. “Ya resulta difícil recordar cuánto esfuerzo tomó realmente. Gracias por llevarnos hasta este punto”.
La respuesta fue inmediata y hostil. Varios usuarios lo calificaron de “psicópata” y “escoria”, al ver el texto como una burla frente a los empleados desplazados. Una de las réplicas más virales resumió el descontento: “Es bueno saber que nuestra recompensa es que nos quiten nuestros trabajos”. Otros señalaron la ironía de que los modelos de OpenAI se entrenaron exactamente con el código escrito por los desarrolladores a los que Altman agradecía.

Recortes masivos y la amenaza de Anthropic
El mensaje coincide con un aumento de despidos impulsados por la IA en toda la industria. Atlassian confirmó el 11 de marzo el recorte de 1,600 empleados (el 10% de su plantilla) para financiar iniciativas de inteligencia artificial y ventas. Por su parte, Meta evalúa despedir hasta el 20% de sus 79,000 trabajadores, lo que significaría casi 16,000 bajas.
En total, la industria eliminó más de 45,000 empleos tecnológicos a nivel mundial desde inicios de 2026, y la automatización es la causa explícita en uno de cada cinco casos.
A nivel interno, OpenAI enfrenta sus propios problemas. The Wall Street Journal reportó que la directiva ajusta su estrategia para priorizar herramientas de programación y clientes empresariales. La compañía reconoció que invertir en proyectos paralelos como el generador de video Sora o su navegador los dejó vulnerables frente a Anthropic, que ahora domina el sector corporativo con Claude Code y Cowork.
Fidji Simo, CEO de aplicaciones de OpenAI, admitió ante su equipo que necesitan “lograr la productividad” para sus clientes de negocios y describió las ganancias de su rival como una “llamada de atención”.
“Estamos tratando esta situación como si fuera un código rojo”, advirtió Simo, en un contexto donde ambas empresas preparan posibles salidas a bolsa a finales de año.
La tensión evidencia una fractura profunda en la industria del software. Como destacó un desarrollador tras una polémica anterior: “El CEO de la compañía de IA más visible no debería enmarcar a los humanos como unidades de cómputo ineficientes”. El avance tecnológico avanza, pero el costo recae directamente sobre sus creadores.