💡 Resumen (TL;DR):
- Encyclopedia Britannica y Merriam-Webster llevaron a OpenAI a los tribunales por violar derechos de autor.
- La querella acusa el uso no autorizado de casi 100,000 artículos y definiciones para entrenar algoritmos.
- Los demandantes buscan una orden judicial para detener el uso de su contenido y exigen compensación económica.
Encyclopedia Britannica y su filial Merriam-Webster presentaron una demanda contra OpenAI en una corte federal de Manhattan. Las empresas editoriales acusan a la firma de inteligencia artificial de copiar ilegalmente cerca de 100,000 artículos y entradas de diccionario para entrenar a su chatbot ChatGPT.
La querella legal afirma que OpenAI, respaldada por Microsoft, usó las publicaciones web de Britannica y las definiciones de Merriam-Webster para enseñar a su software a responder a los usuarios. Los demandantes aseguran que esta práctica está “canibalizando” su tráfico web al aprovecharse gratuitamente de un catálogo de confianza y transferir su valor hacia la tecnológica sin ofrecer compensación.
El documento también sostiene que el chatbot genera textos casi idénticos a los originales, lo que desvía a los usuarios que normalmente visitarían los sitios de los editores. Britannica incluyó acusaciones por infracción de marca registrada, argumentando que el sistema sugiere falsamente tener permiso para usar el material y cita erróneamente a la enciclopedia durante sus “alucinaciones” —casos donde la inteligencia artificial genera datos fabricados—.

La defensa del uso legítimo
El caso, presentado en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, señala tres vías específicas de infracción:
- Copia a escala masiva de contenido protegido para entrenamiento.
- Reproducción del contenido en las respuestas que genera ChatGPT.
- Violación de marcas registradas mediante atribuciones falsas.
“Nuestros modelos impulsan la innovación, se entrenan con datos disponibles públicamente y se fundamentan en el uso legítimo”, declaró un portavoz de OpenAI este lunes en respuesta al conflicto. La industria de la inteligencia artificial sostiene generalmente que el procesamiento de datos con derechos de autor cuenta como uso legítimo al transformar la información en algo nuevo.
Britannica exige el pago de daños monetarios no especificados y una orden que bloquee la presunta infracción. El movimiento se suma a la demanda que la enciclopedia ya mantenía activa contra Perplexity AI desde el año pasado. El pleito contrasta con la estrategia de otros medios de comunicación; a principios de este mes, News Corp prefirió la vía de la negociación y cerró un acuerdo de licencias con Meta por hasta $50 millones de dólares anuales.