Crisis de diésel asfixia al campo tras cierre en Ormuz

Crisis de diésel asfixia al campo tras cierre en Ormuz

Escasez de diésel por el cierre del estrecho de Ormuz amenaza las cosechas mundiales y la seguridad alimentaria.

Por Humberto Toledo el 9 marzo, 2026 a las 22:39

💡 Resumen (TL;DR):

  • El conflicto en Medio Oriente cortó el tránsito del 20% del petróleo mundial, deteniendo maquinaria agrícola.
  • Los agricultores enfrentan retrasos de entrega de hasta seis semanas y aumentos críticos en el costo por barril.
  • Analistas advierten un inminente encarecimiento de los alimentos básicos y riesgos de escasez alimentaria global.

El bloqueo del estrecho de Ormuz desató una crisis agrícola a nivel mundial. Productores desde Australia hasta Brasil enfrentan escasez y racionamiento de diésel en las semanas más críticas del año, lo que compromete el 20% del suministro global de petróleo y amenaza con disparar el precio de los alimentos.

El conflicto en Medio Oriente cortó una ruta vital del comercio energético. Sin el combustible necesario, los tractores y sistemas de riego están apagados en múltiples continentes.

En Australia, Lachlan Hunter, vocero de agricultura de la oposición, reportó el 9 de marzo que los pedidos de diésel tardarán hasta seis semanas en llegar.

“Algunas operaciones ya cesaron porque no pueden conseguir el combustible que necesitan para operar su maquinaria”, declaró Hunter, quien catalogó la crisis como “un asunto de seguridad alimentaria”.

David Littleproud, líder del partido Nacional australiano, denunció que las petroleras privilegian a las gasolineras y restringen la venta a mayoristas y agricultores. Chris Bowen, ministro de Energía, admitió “problemas en la cadena de suministro”, pero aseguró que respetan los contratos vigentes.

Crisis de diésel asfixia al campo tras cierre en Ormuz

El impacto financiero en las cosechas globales

La presión afecta a todas las regiones con efectos inmediatos.

  • Brasil: El país importa el 30% del diésel que consume. El alza coincide con la siembra de maíz y una cosecha récord de soya. Proveedores en Rio Grande do Sul ya limitan las ventas.
  • Corea del Sur: El presidente Lee Jae Myung fijó un tope al precio interno de la gasolina por primera vez en casi 30 años.
  • Tailandia: Los productores de arroz hacen largas filas para comprar diésel por temor a perder la temporada de recolección.
  • Sudáfrica: El país aumentó los precios del diésel entre 62 y 65 centavos por litro en marzo.

Bruno Lucchi, director técnico de la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), detalló la magnitud del golpe. “Vimos el petróleo pasar de alrededor de 80 dólares por barril al rango de los 100 dólares, y eso causó alarma en el campo”, explicó a Reuters.

Para los productores locales, la situación es insostenible. Un agricultor de tomates en la ciudad surcoreana de Cheongju apagó la calefacción diurna de sus invernaderos tras pagar un millón de wones extra para llenar su tanque. “Es más barato aceptar cosechas retrasadas que soportar los costos”, confesó.

La economista Nosipho Swana proyecta un golpe directo al consumidor final. “Las granjas dependen en gran medida del diésel para la producción. Como resultado, los precios de las materias primas, especialmente los alimentos básicos, probablemente aumentarán con el tiempo”, advirtió.

El Programa Mundial de Alimentos (WFP) alertó que el planeta enfrenta un “doble cuello de botella” que afectará el transporte, la energía y los fertilizantes al mismo tiempo. Las ventanas de siembra y cosecha no esperan; cada día sin diésel destruye cultivos que la población necesita con urgencia.

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