Negocios

4 claves al crear una plataforma digital para tu negocio

Es un gran desafío que recompensa con enormes beneficios

El enorme éxito de Netflix es resultado de una trayectoria brillante, pero también de la mentalidad visionaria de su fundador, Reed Hastings, quien llevó el negocio de un pequeño —aunque ingenioso— servicio de renta de DVD a domicilio a convertirse en la plataforma de streaming más popular de la actualidad. Sobra decir que la compañía californiana tuvo un camino complicado antes de consagrarse, pues durante los primeros años de transición a la Nube, la industria de las plataformas digitales estaba en una etapa temprana de maduración. Con todo y las dificultades, esta ejemplar empresa demostró que hasta el más modesto de los negocios puede reinventarse completamente para crecer de manera exponencial. ¿Quién iba a imaginar que repartir discos por mensajería podría transformarse en una fuerza tan influyente en el mundo de la tecnología y el entretenimiento digital?

Por fortuna, ese caso no es el único y cada vez hay más negocios que triunfan al migrar sus operaciones al espacio digital, con ayuda de la infraestructura que ofrece la Nube y, en especial, la Nube Administrada. El desafío es sobrevivir a la transición, pues como lo abordamos en otro artículo, no todos los empresarios toman con genuina seriedad el valor de adoptar una plataforma virtual; con frecuencia hay muchos descalabros debido a la urgencia de conseguir resultados en un corto plazo o simplemente por un desconocimiento de los aspectos técnicos. Ante tal escenario decidimos crear una serie de recomendaciones, con apoyo de Rackspace ―compañía líder en Nube Administrada―, las cuales serán de utilidad para empresarios, líderes corporativos y enterpreneurs que están considerando transicionar su negocio a la Nube, pero no están seguros del camino a tomar.

1. Definir una estrategia

Parece un primer paso obvio, pero es muy fácil adelantarse a fijar objetivos sin siquiera establecer el contexto actual de la empresa. Y no sólo es cuestión de trazar un plan de trabajo, definir prioridades, asignar roles, calcular presupuestos, etcétera; el inicio de una estrategia saludable está en ver las necesidades reales de la compañía. Después de todo, hay negocios que requieren una plataforma capaz de escalar a ritmo muy veloz —como uno con sucursales en diversas ubicaciones geográficas—, mientras que otros sencillamente buscan expandir su presencia al plano de la web para tener una logística local más eficiente.

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Cada empresa tiene necesidades específicas que van de la mano con el giro de sus negocios y con las dimensiones de su operación. Cuando no se toman en cuenta dichas características, la elección de servicios en la Nube puede ser errónea y, en consecuencia, conducir a un desperdicio de recursos y tiempo. Es bueno tener aspiraciones ambiciosas de crecimiento, el problema radica en fijar metas demasiado altas o que escapan del panorama que se tienen en ese momento.

Ahora bien, la planeación debe ir más allá de ser un punto de partida. El error más común de incontables empresarios que fracasan a mitad del camino, incluyendo muchos con carrera prometedora en Silicon Valley, es olvidar que trazar planes debe ser una constante durante cada fase de cualquier proyecto, con la finalidad de hacer ajustes de acuerdo con los resultados. La pérdida de enfoque es un mal que plaga al mundo de los negocios, uno que nubla la visión y genera pérdidas. Tal situación tiene origen en una mala administración, pero incluso si las tareas de inventario, facturación o logística se ejecutan sin tropiezos de manera constante, hay un peligro inherente de cometer errores cuando se incursiona en territorio desconocido. De ahí la importancia del siguiente punto.

2. Buscar asesoría de verdaderos expertos

Aun cuando la actualidad del IT Management (especialistas en tecnología de la información) está conducida a escala global por una evolución constante de ideologías, existe una tendencia enfermiza de frenar el cambio en favor de “no desechar a los expertos de cabecera”. Esto significa que los especialistas en tecnología, dígase ingenieros de carrera o autodidactas, convencen al empresario para quien trabajan de no buscar servicios de asesoría, con el argumento de que un equipo interno es muy capaz de crear la plataforma digital que necesita la empresa.

Por lo regular, ese discurso disfraza un instinto de preservación de empleo —muy justificable—, aunque siendo justos hay ocasiones en que se trata de una creencia auténtica de los encargados del departamento TI, de que su gente puede manejar la situación. Es posible que el equipo pueda vencer los primeros retos, pero cuando la transición hacia la Nube requiere de hardware flexible para necesidades muy cambiantes, no hay ingeniero capaz de adaptar servidores a un ritmo suficientemente rápido. Dicho escenario conlleva a cuellos de botella en los procesos, que a su vez generan un entorpecimiento en la productividad. Adentrarse en territorio desconocido sin una guía, inevitablemente genera algunos contratiempos.

Llegar a ese punto no sólo es ilógico, sino necio, en particular si hay organizaciones especializadas en brindar asesoría a empresas para la transición a la Nube y que prestan servicios de infraestructura para apoyar e impulsar el crecimiento de los negocios. Entre los más respetables de ese ámbito está Rackspace, una compañía con gran trayectoria en la industria tecnológica y la Nube Administrada, cuya fortaleza es dar soporte técnico de manera personalizada y específica a la empresa, además de ajustarse al tamaño y dimensión de ésta. De hecho, la filosofía de Rackspace consiste en prestar servicio como si él mismo fuera parte del equipo de sus clientes, ya que eso le permite preocuparse genuinamente por cada necesidad. La clave de un buen asesor es precisamente que se involucre en los procesos, que aporte ideas para un crecimiento constante y que presente alternativas ante una contingencia.

3. Analizar la retroalimentación de los clientes

Una máxima de todo negocio es que el cliente siempre tiene la razón, sin embargo, no siempre es fácil saber lo que piensan los clientes y, aún menos en la actualidad globalizada que promueve el anonimato como arma para criticar todo sin compasión. Discernir los comentarios constructivos de los ofensivos puede ser complicado y para ello es especialmente útil la migración a la Nube, pues existen incontables herramientas que miden la satisfacción de las personas o su interacción con los productos y servicios. Este paso sólo sucederá hasta que comience la movilización del negocio hacia una plataforma digital —obvio—, pero es importante incluirlo en los fundamentos del proyecto porque una vez que comienza a llegar feedback es necesario saber hacia donde dirigir el funcionamiento de la compañía.

Otra razón para prestar oído a lo que dice la gente, es que pueden proporcionar ideas frescas o nuevas oportunidades de negocio. La mentalidad de los clientes cambia constantemente, así como sus necesidades; mientras que los productos o servicios que no se adaptan de manera adecuada o que se toman demasiado tiempo en generar cambios se quedan atrás ante la competencia y, en el peor de los casos, conducen al fracaso de la empresa que los produce. Por otro lado, cuando un empresario y su equipo están al tanto del panorama y toman nota de cada comentario, el negocio recibe una recompensa traducida en mayor entendimiento y la posibilidad de llevarlo por un rumbo más conveniente.

4. Experimentar de manera inteligente

Casi de la mano con el concepto de Lean Startup, hay una tendencia que ha ganado popularidad entre los empresarios exitosos y los que tienen negocios de rápido crecimiento: fallar a la brevedad agiliza el aprendizaje y promueve la innovación. Tal mantra es acertado, siempre y cuando vaya de la mano con una estrategia bien diseñada para contener el daño. Cualquier compañía con recursos limitados terminará en la quiebra si falla demasiadas veces en un lapso muy corto, no importa su optimismo y buena disposición. Sobran ejemplos de organizaciones que agotaron su capital por intentar demasiadas ideas al mismo tiempo, las cuales nunca se concretaron de forma adecuada —en parte por causa del enfoque elegido—.

La Nube Administrada es una herramienta fundamental para hacer que la experimentación esté contenida dentro de un escenario controlable. Obviamente, es necesario establecer una serie de reglas para que la prueba y el error no se salgan de control, pero quienes prestan servicios de la Nube están acostumbrados a crear dichos entornos, a medir, analizar y conseguir resultados. Y es que antes de emprender un nuevo proyecto, es vital entender a la audiencia, conocer sus inquietudes, explorar su perfil y convertir esa información en oportunidades de negocio mediante la creación de productos o servicios que sean atractivos y relevantes.

Si quieres conocer más detalles de la Nube Administrada para mejorar tu negocio y hacer que crezca, te recomendamos visitar el sitio web de Rackspace, donde encontrarás respuesta para cada pregunta y una solución para tus necesidades.

Este contenido es presentado por Rackspace.

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